Entrevista Héctor Pujols: En Chile no se respetan los Derechos Humanos de los Inmigrantes

Tenemos delante de nosotros a Héctor Pujols, Presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile. Nos reunimos en el “Paulistano”, cerca de Plaza Italia, un local también de inmigrantes y frecuentado por compañeros ya que cerca está la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, la Sociedad de Escritores de Chile, y la misma sede del Partido Comunista de Chile.

En la foto Héctor Pujols, presidente de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile

Cómo no recordar el Winippeg del poeta Pablo Neruda, y ese viaje de solidaridad y convicciones antifascistas, y donde, entre los pasajeros, venían vascos, andaluces, gallegos, valencianos, madrileños y catalanes. Y justamente, Héctor Pujols, con estudios en Ciencias Políticas, nació en España, en Santa Coloma de Gramenet, cerca de la ciudad de Barcelona, en “una periferia con un historial de lucha sobre todo contra la dictadura”, nos dice.

¿Cuáles son las principales reivindicaciones que tienen los migrantes en Chile?

Yo creo que hay una reivindicación, como eje fundamental, que es la defensa de los derechos humanos (DDHH) y, en concreto, nuestro derecho a migrar. De ahí se extraen otras demandas, como el acceso a tener papeles, el acceso a una visa, porque sin visa una persona en este país no existe y eso genera toda una serie de problemas: abusos laborales, de vivienda, violencia de género, salud mental en general, sanitaria, educación. De ahí se desprende todo y por tanto nuestra reivindicación principal es la defensa al derecho a migrar, la defensa a los DDHH, por supuesto.

¿Hay violaciones a los derechos de los inmigrantes, actualmente, en Chile?

No sólo lo decimos nosotros, lo dicen, por ejemplo, una serie de casos en la Corte Interamericana de DDHH que señaló que en Chile habían violaciones a los DDHH a la población migrante; en el caso de expulsiones colectivas que están prohibidas; en el caso de prácticas de arresto; en acceso a refugio. Eso a nivel internacional, y el propio Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) también ha señalado reiteradamente que hay una práctica sistemática de violaciones a los derechos humanos a la población migrante.

¿Hay una actitud clasista, por así decirlo, con cierto tipo de inmigrante?

Hoy la migración tiene, yo creo, diferentes aristas, ¿no? Claro, normalmente decimos el inmigrante, el extranjero, pero claro ahí hay diferentes aristas como te decía está el tema de clases, está el tema de la nacionalidad también. Obviamente, no es lo mismo ser español, en mi caso, y uno llegar con un pasaporte español, y llegar con un pasaporte haitiano o colombiano o ecuatoriano. Pero también está la arista de género, por supuesto, no es lo mismo ser mujer y ser hombre. Está la arista racial, no es lo mismo ser afrocolombiano y colombiano. Está la arista de identidad sexual también, por tanto son múltiples las violaciones, pero todas marcadas en esta lógica de ser extranjero, finalmente de ser un ciudadano de segunda clase, y luego, puede ser, incluso de tercera, de cuarta, de quinta o de sexta.

¿Esos criterios son decisivos cuando se otorgan o no una visa de trabajo?

Sí. Eso determina para acceder a la regularización, para tener los papeles. Ahora no existe, pero por ejemplo, antes se podría acceder directamente a una visa si eras profesional. Es un criterio de clase, finalmente. Lo que está señalando es: al pobre vamos a precarizarlo mucho más sin tener papeles y al que es profesional, porque se supone que viene a aportar, ya que es profesional, y viene con un cartón, que finalmente es plata, bienvenido.

En el tema de género también es muy claro, la población migrante en su mayoría es femenina y, sin embargo, el otorgamiento de visas su mayoría es masculina. Para acceder a una visa tienes que traer un contrato formal y, obviamente, a la mujer le cuesta mucho más acceder, no a un trabajo porque trabajan igual, pero sí a un contrato escrito. Entonces, por tanto hay ciertas discriminaciones y en el caso racial es evidente, como hay países racializados aquellos que cuentan con un porcentaje de afrodescendientes mayor, pues tienen más impedimentos para llegar, como es el caso de República Dominicana que tiene visa consular, el caso de Haití que tienen visa consular y recientemente la visa consular instalada a Venezuela que les impide la llegada al país, a diferencia de otras comunidades que no tienen ningún impedimento.


¿Qué opinión te merece la “Visa de Responsabilidad Democrática” con Venezuela?

Se ha utilizado la migración en el contexto de la crisis en Venezuela. Se utiliza la migración como una arma. No es antojadizo que se ponga esta “Visa de Responsabilidad Democrática”. Si querían apoyar, bueno para eso están los mecanismos de refugio. Pero utilizan la inmigración como arma antojadiza y eso, en un primer momento, le da grandes créditos políticos, pero con el paso de los tiempos, cuando la población venezolana empieza a crecer en el país, le pegan un portazo en la cara a los venezolanos. En relación a los derechos humanos (DDHH) de la población venezolana en Chile se preocupaba mucho por la violación de los DDHH en Venezuela, pero cuando ocurren aquí, como señaló el INDH, les dá igual. Es decir, nunca les interesó los DDHH en Venezuela, eso es evidente. Me imagino que con la situación actual de Ecuador habrá una “Visa de Responsabilidad Democrática” para la población ecuatoriana, obviamente no.

¿El gobierno de Piñera ha tenido una actitud de diálogo con Ustedes?

No, ninguno. El gobierno de Piñera, para nosotros es un gobierno totalmente reaccionario. En la campaña fue muy duro con el tema de la migración. Finalmente entra y la primera medida que toma es disolver el Consejo Nacional de Inmigraciones, que era un órgano consultivo, pero que permitía cierto diálogo, y armar otro paralelo donde se invita ciertas organizaciones, a dedo, que son proclives al gobierno. Ese sector de inmigrantes es anti-inmigrante, que olvidan su condición en la que llegaron, que cargan incluso contra sus propios compatriotas. En este consejo están sectores vinculados a la oposición venezolana, al uribismo colombiano, al fujimorismo en Perú, cubanos, por supuesto.

Todo eso para legitimar una práctica. Es decir: “mira, tenemos un extranjero que avala nuestro discurso, nuestras prácticas anti-inmigrantes”. El activista florero que han utilizado muchos gobiernos.

¿Qué opinión te merecen las expulsiones que el gobierno de Piñera ejecutó?

Ha sido un show mediático. Cada vez que en las encuestas le iban mal a Piñera, había expulsiones, eso lo comprobamos, era automático. Y eso se ha ido repitiendo, hasta que ya dejó de funcionar mediáticamente, y ha seguido habiendo expulsiones. Bueno, tuvimos una victoria, la Corte Suprema reconoció que las expulsiones eran ilegales.

¿Hay inmigrantes que han estado presos por su condición de inmigrantes?

Han ocurrido algunos casos. No existen en Chile como sí ocurre en otros países, en EEUU, en México, en España, los famosos Centros de Internamiento para Extranjeros donde detienen a personas por meses. Eso en Chile no ha ocurrido, pero actúan de otra forma, es decir, la forma de actuar es: en la próxima semana sale un vuelo para Venezuela, para poner un caso, o para Haití o para República Dominicana, entonces buscan durante toda esa semana a personas de esa nacionalidad, van a la Vega, van a la Plaza de Armas, van a Estación Central, van a ciertos sectores donde saben que esa comunidad se concentra para completar el avión, es decir, arman primero el avión y después buscan a la gente.


¿Qué ha pasado con los solicitantes de refugio, que es un status distinto?

Hemos visto que hay engaños, abiertamente, por parte del Departamento de Extranjería para desincentivar a los solicitantes de refugio. Es un práctica gravísima que ha sido condenada. A varios le dicen “para qué vas a pedir refugio, pide la visa definitiva que es mas rápido; la visa temporal que es más rápido; traiga un contrato y la hacemos así”. Eso es menospreciar el rol de refugiado, el término jurídico de refugiado, eso es muy grave. Teniendo en cuenta la historia de Chile donde miles de persona fueron refugiados y ahora, cuando tienen que devolver la mano, lo que hace es poner impedimentos. En el caso de Colombia, hoy están negando refugio. El argumento principal es: “ya se firmó la paz en Colombia y por lo tanto ya no hay conflicto, para qué que te voy a dar refugio”. Eso es una barbaridad porque a todas luces el conflicto colombiano es mucho más complejo que el acuerdo que se consiguió con las partes y que no se está cumpliendo. Es muy grave que Chile, que fue país garante del acuerdo de paz, no sólo no está haciendo el trabajo de vigilar que se cumplan los compromisos que se acordaron en el acuerdo, sino que además está invisibilizando el conflicto colombiano. Por tanto, la situación de refúgio es una de las grandes batallas que hoy damos con los compañeros.

Yo entiendo que a nivel estadístico el mayor porcentaje de personas con el status de refugiado es colombiano…

Sí, un 60% que tiene status de refugiado es colombiano.

¿Cuáles crees que son los sueños más básicos de los inmigrantes que tú escuchas cuando dialogas con tus compañeros?

Tener una oportunidad, finalmente. Ni siquiera te piden ayuda, no, es que me dejen tener un trabajo, que me dejen pagar un arriendo, que mis hijos puedan ir al colegio, que me dejen vivir en paz. Es ese el punto, sin violencia. Que los carabineros no me paren en la calle porque soy negro, que no me paren porque tengo un perfil tal, que me den mis papeles en un tiempo normal y no en dos años, que pueda sacar una cuenta en un banco y poder ingresar mi plata. Son cosas muy básicas, que hoy no se cumplen, que el Estado chileno no las cumple.

En el gobierno de Trump, de los EEUU, hay expulsiones, y hay prácticamente una guerra contra los inmigrantes…

Yo estuve en la Caravana, bueno han habido varias, pero estuve en la más importante, la que tuvo mayor trascendencia a nivel mediático que fue la última caravana, el año pasado, de Honduras, El Salvador, Centroamérica, hacia EEUU. Finalmente, no pudimos entrar y hubo mucha violencia en la frontera, una situación muy complicada. Yo pude estar en Ciudad de México con ellos, en un estadio de fútbol, donde podían caber unas mil personas. Estuve participando de las asambleas, entregando nuestro apoyo como movimiento de inmigrantes en Chile. Era interesante porque ellos tenían muy claro que el principal causante de la migración en sus países era EEUU. Por las políticas imperialistas, por los conflictos que han generado, por las incursiones, por ejemplo, de las maras que azotan en estos países que se crearon en los EEUU, ni siquiera se crearon en los países de origen, se crearon en los EEUU y EEUU las envían allá. Ellos son muy conscientes de eso, de que el principal causante son los EEUU. Así como en Europa, respecto a Siria, a Libia, la guerra de Libia, la Guerra de Siria tiene mucho de los componentes de la política imperialista de la Unión Europea, y por lo tanto es un efecto rebote finalmente. Es decir, las guerras que tu creas, finalmente te vuelven en personas y que jodido es que encima les pongan sus muros para llegar.

En otras palabras, entonces, el sistema neoliberal, el capitalismo que impulsa los EEUU con la militarización, la guerra, son responsables de la migración….

Por supuesto, en el propio génesis del capitalismo está la migración como una forma de acumulación de capital. Marx lo plantea, en el Capital, lo plantea en el Manifiesto Comunista en el tema de la migración interna, en ese proceso de expulsión de gente para seguir acumulando. Del campo a la ciudad, en el contexto nacional: en la globalización neoliberal, entre países, a nivel mundial, ocurren esos fenómenos por tanto, obviamente, el capitalismo, el imperialismo, son causantes de la migración.

Antes se hablaba de exilio y hoy de migración ¿qué piensas de esto?

Dialogamos harto los compañeros refugiados que conocen mucho más que yo con respecto a exílio; migración forzada, finalmente. Es decir, claro, tú puedes salir de tu país por una violencia directa, es decir, riesgo de que te van a matar mañana y por lo tanto tienes que salir, por supuesto, y no se hace más crítica y eso es una violencia directa. Pero violencia también es no tener trabajo, violencia es no tener vivienda, que tus hijos no tengan un futuro, violencia es no tener acceso a la educación, a la salud ¿no? A los medios económicos, finalmente. Y por lo tanto es una violencia indirecta, pero también es una migración forzada, finalmente.

¿Conoces a alguien feliz por haber migrado?

Yo no conocí a nadie que diga: me fui de mi país porque me apetecía. Claro, te pueden decir como una forma de suavizarlo, pero en la práctica cuando te vas a preguntar ¿y tu? no, es que en mi país no podía estudiar, y por eso tuve que venirme; no, es que en mi país me pagan muy poco; que en mi país mi madre no puede trabajar y está enferma y la salud es muy cara y me tocó salir. Por tanto, claro, bajo esa máscara que también nos señala muchas veces que la migración es algo bonito. No, la migración es una mierda, es así de claro, en todos los sentidos. Es una mierda tener que salir forzado de tu país. Es una mierda vivir lejos de tu familia. Por tanto, en general, todos son migrantes forzados, de una violencia directa o indirecta, pero la migración tiene ese fenómeno. Ahora, no soy contrario a la figura del refugio, me explico, eso bien, tiene una protección oficial necesaria porque yo puedo volver a mi país y ellos en otros casos no.


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